Hoy y siempre voy a dedicar este blog principalmente a mis padres: Rosita y Luis para darle las gracias por lo que soy, por lo que tengo, por lo que sé, por cómo soy, todo se lo debo a ellos, ¡ni que decir tiene que les debo la vida, pues también ellos, me la han dado! fijaros que deuda más infinita.
Entiendo que a pesar de nuestras pequeñas diferencias siempre han estado ahí. Entiendo también que no hay nada más grande que el amor que le dan unos padres a sus hijos. Lo he sabido siempre, pero desde que fui madre lo siento, día a día, con nuestro hijo Guillermo.
Año tras año voy valorando las cosas que me han dado, los conocimientos que me han aportado, los consejos que me han dado, el abrazo aquel en el que me he fundido tantas veces cuando las cosas no me salían como uno esperaba, cuando la angustia me acechaba y con sus palabras, el ánimo me han levantado.
Gracias mamá, gracias papá.
Os quiero.
Has tenido la gran suerte de tener unos padres que te han sabido guiar, y tú, que has sabido sacar la parte buena de las buenas enseñanzas.
ResponderEliminarNo cambies nunca, prima.